jueves, 2 de octubre de 2008

Berlín en cuatro pasos

PRIMER PASO: Los museos en su isla.



Empiezo con los museos, aunque para los que vayan pocos días a Berlín me imagino que no serán una prioridad. La Museum Insel (Isla de los Museos) se llama así porque éstos están rodeados por el río Spree por ambos lados, y situados, ppor tanto en una especie de isla en medio del río.
El que más vale la pena es el Pergammon Museum, donde se trasladaron piedra a piedra las escalinatas de entrada al Templo de Pérgamos. También están allí dentro las Puertas de Ishtar de la mítica Babilonia y la puerta del mercado de Mileto. El resto del museo está dedicado a Grecia, Roma y el Islam, que si se han visto otros museos de este tipo (como el Louvre o el British Museum) pues no dice mucho, pero sólo por ver lo anterior, ya digo que vale la pena.

El otro museo importante es el Altes Museum (desde donde está tomada la foto). Está dedicado al arte egipcio y lo más importante que tienen es el busto de Nefertiti. Si en el anterior valía la pena pagar la entrada, en este si coincide que estáis en la ciudad jueves, podéis entrar gratis a partir de las 6 de la tarde (todos los museos son gratis los jueves a partir de las 6, no sólo este).

El resto de museos que componen esta "Isla de los museos" son el Neues Museum (en obras), la Alte-Nationalgalerie y el Bode-Museum. Estos últimos no los visité, en ellos hay pinturas y esculturas de épocas posteriores. En la parte de atrás del Bode-Museum hacen conciertos al aire libre de música clásica, por lo menos en verano. Creo que aquí los hacían el sábado. El jueves también hay conciertos al aire libre en el parque que se encuentra delante del Altes Museum, delante de la Catedral de Berlín (de nuevo es la que sale en la foto).

SEGUNDO PASO: Unten del Linden




Unten den Linden (que significa "bajo los tilos") es una larga avenida que empieza una vez cruzas el puente de la isla de los museos y termina en las puertas de Brandemburgo. Lo que se puede ver en el recorrido es lo siguiente: el Museo de Historia Alemana y en frente la Ópera. Más adelante la Biblioteca y el Guggenheim alemán, que nada tiene que ver con el bilbaíno porque pasa casi desapercibido, es un edificio histórico. En lado opuesto está el Café Einstein, uno de los más turísticos de la ciudad, donde sentarse a ver pasar la gente, cuando hace bueno, claro. Y ya al final, antes de llegar a la Parisier Platz, donde se ubican la Puerta de Brandemburgo, encontramos el Hotel Adlon. Referencias culturales de este hotel: donde Viki Baum situó su novela Grand Hotel, la de la película de Greta Garbo. Es donde se hospedan todos los famosos cuando van, como Michael Jackson, que desde uno habitación de este hotell enseñó al segundo de sus hijos. Esto lo leí en una guía, yo os informo de las curiosidades.
¡Ah! En esta calle hay muchas tiendas de souvenirs con todo tipo de trastos, muchos de ellos con el dibujo de un oso, símbolo de la ciudad.
Para acabar con esta larga avenida, he de decir que una de las calles que la cruzan perpendicularmente es Friederichstrasse y esta calle vale la pena recorrerla. Hacia el principio saliendo de Unten den Linden está la Gendarmenmarkt Platz, muy bonita, con la llamada catedral francesa a un lado y la catedral alemana al otro. Continuamos adelante y están las Galerias Lafayette, con todos los productos de lujo que os podáis imaginar, entrad porque es muy original por dentro. Y por fin, si seguís caminando os encontraréis con el Charly Check Point, que marca la línea de división entre el berlín ruso y el americano. Hay una reproducción de la caseta de control y unos paneles explicatorios de la historia del muro. En el museo se pueden ver objetos que recuerdan la relación de las dos Alemanias con el muro, no es un museo imprescindible, pero resulta entretenido.

TERCER PASO: Reichtag y Tiergarten




En cuanto cruzas por debajo de las puertas de Brandemburgo ya estás en el Tiergarten. Es un parque immenso, que se sitúa en el corazón de Berlín. Y justo lo primero que se ve a mano derecha es el Reichtag, el Parlamento alemán. La cola que se ve en la foto es sólo el principio de la que había: una hora y media para entrar, y dicen que siempre es igual. Lo positivo: no se paga y es interesante subir a la cúpula que diseñó Norman Foster. Desde arriba se ve toda la ciudad y es impresionante, pero ¡una hora y media de cola!
Después de tanto plantón, a nosotros no nos quedaron muchas ganas para perdernos por el parque, pero no nos importó porque dimos una vuelta con el autobús 100 que hace el mismo recorrido practicamente que el bus turístico. Está bien cogerlo el primer día y te haces una idea de toda la ciudad.
Volviendo a las puertas de Brandemburgo a la izquierda esta vez se encuentra el famoso monumento al Holocausto. La verdad es que llama mucho la atención su aspecto de cementerio enorme y simétrico, da que pensar.
Si se sigue por esta calle, creo que es la Ebertstrasse, y caminando un buen rato, se llega a la Postdamer Platz, donde está el museo del cine dentro del edificio Sony, en su vanguardista plaza interior. Aquí cerquita se puede comer, pero eso lo pondré en otro post.

CUARTO PASO: Alexander Platz




Yo tenía el hotel en esta plaza y me encantó ver lo animada que estaba a cualquier hora del día y de la noche. También es el escenario de libros y películas, es una plaza enorme que aun recuerda a la Alemania oriental en los edificios que la rodean. Cerca de allí está la torre de la televisión, a la que se puede subir (creo que vale unos 11 euros) y tomar algo en el restaurante que hay arriba, que al parecer no es muy caro, pero no lo probé. Y también por aquí esta el Nikolas Viertel (barrio de San Nicolás), que parece sacado de cualquier barrio parisino: cafés, tiendecitas, el río a un lado, la iglesia al otro. Muy recomendable darse una vueltecita por aquí. De vuelta a Alexander Platz, tomamos el lado contrario y podemos llegar al Hackesher Markt (las distancias son tremendas aunque en el plano parezca al lado). Se trata de un edificio con galerias (patios) conectados entre sí, con bares, tiendas... y muchas historia, puesto que aquí se escondeiron muchos judíos durante la época anterior a la Segunda Guerra Mundial.



Y además de todo esto hay que ir a la East Side Gallery, el trozo de muro más largo que se conserva, aunque solo sea para hacerse la foto.
Y a la iglesia del Kaiser Guillermo, que se ha mantenido semiderruida como testimonio de la guerra. Y cerca de aquí el zoo, y numerosas tiendas, incluidos los Grandes Almacenes KDW.
Y Kreuzberg, el barrio turco, que a mí no me gustó especialmente.
Y Prenzlauer, el barrio obrero que está de moda entre el mundillo artístico por lo que decían porque yo no puede visitar, pero sí que pude ver todo lo demás, y me quedé con la sensación de que Berlín no debía ser una mala ciudad para vivir, pese a todo
.


___________
evatelleva

2 comentarios:

Anónimo dijo...

aysss al final te has lanzado con Berlín!!

Eva dijo...

Sí, me ha costado un poco, pero mi hermana se va este puente y quería que le pasara la información, y la verdad es que me he divertido haciéndolo.
Continuaré con Malta en próximas entregas...